Leviathan: una encarnada sinfonía marítima
Leviathan (2012) es un documental experimental contemporáneo que apela, en todo momento, a su contemplación a partir de la sensorialidad que evocan sus imágenes cruentas y aquel sonido envolvente que deja el “Athena” durante su navegación por el Atlántico Norte.
Lucien Castaing-Taylor y Véréna Paravel, antropólogos de formación y cineastas fundadores del Sensory Ethnography Lab (SEL) de la Universidad de Harvard, desarrollan esta propuesta de inmersión tratando de documentar cómo transita la vida a bordo un barco pesquero de arrastre. La propuesta se plantea de forma innovadora. Al igual que Forest of Bliss, esta película no cuenta con una voz en off, ni entrevistas convencionales que, podrían explicar de forma más precisa dicha propuesta; sino por el contrario, nos acerca a la vida de los pescadores y las criaturas marinas a través de veinte cámaras Gopro multi situadas en las instalaciones de la embarcación.
A través de ángulos inusuales, estos dispositivos “todoterreno”, nos ayudan a observar la belleza nocturna marítima y sentir cierta angustia durante su trayecto por un espacio desconocido. Esto alimenta el pavor que cualquier mortal podría experimentar al navegar por “las mismas aguas” donde se persiguió y construyó el mito de Moby Dick.
¿Etnografía sensorial o arte?
Es interesante cómo, a su vez, Leviathan rompe esquemas y cuestiona la estética compositiva del cine documental clásico. A lo largo de la película se puede apreciar planos aberrantes y cómo el vaivén de las olas golpea sobre el lente de las cámaras dejando así un efecto de cercanía. Una de las escenas que te “sumerge” en el filme, se transmite cuando las aves vuelan y se clavan sobre el mar alrededor de la embarcación. Es una escena larga de casi dos minutos y creo que bien lograda porque, el propio sonido del mar y del viento, nos permite conocer sensitivamente los parajes alrededor del hombre pesquero. “(…) la etnografía sensorial no asume que el proceso de filmar o el trabajo que resulte de ello, esté limitado por convenciones de la historia del cine vinculada al espectáculo” (Scott Mac Donald citado en Vásquez, 2014, p.2).
El filme no sólo documenta la pesca industrial sino que además nos interpela sobre estas prácticas a gran escala que son poco controladas en la sociedad. “Seamos parte del paisaje y las historias que nos permitan entender nuestros mundos desde otras perspectivas humanas, no-humanas y más que humanas. Exploremos cómo mirar desde la perspectiva de una red de pescar que nos trae un nuevo entendimiento de la belleza y el horror de nuestras prácticas de pesca comercial como vemos en Leviathan” (Castaing- Taylor y Paravel citado en Alvarez, 2018, p.121)
Sobre este debate Henley hace una afirmación más precisa: “Pero, considerada más estrictamente como un relato etnográfico de la vida a bordo del Athena, su estatus es más discutible. Puede que sea «inmersiva», como proclaman muchas de las reseñas de la película, pero esto solo es cierto en relación con el universo físico que representa: ciertamente no se sumerge en el mundo social y cultural de los sujetos humanos. (…) Leviatán no solo no hace referencia a las relaciones sociales que vinculan al pesquero con la costa, sino que tampoco ofrece ninguna explicación de las relaciones sociales de las personas a bordo. (Paul Henley, 2020, p. 443 – 444)
Por su parte, Greenwold dice lo siguiente: “un film de arte, un collage de imágenes caóticas y hermosas fluyendo juntas sin explicación (…) un documento de la actividad humana, no desde la perspectiva del ser humano, sino desde el mundo natural mismo (…) Puede verse como un estudio documental que muestra la vida de los pescadores comerciales. También puede considerarse como el primero en su tipo, un documento de la actividad humana, no desde la perspectiva del ser humano, sino desde el mundo natural mismo” (Jaremko-Greenwold citado en Hernández, 2012, p.4).

Leviathan – 45:33 – Aves se clavan sobre el mar
En un artículo publicado por The Guardian, el periodista inglés Philip Hoare con especialidad en escritos y libros acerca de ballenas precisa lo detalla lo siguiente: (…) La sensación de un lugar de trabajo es explícita, tangible. Y así como en Leviathan se puede oler el diésel, el agua salada y las tripas de pescado, la estética asombrosamente cinética y absolutamente física de la película refleja esta herencia, que convirtió un ejercicio académico en uno físico”.
Aunque ello no ocurre en Levithan, considero que, plantear propuestas sensoriales en un filme documental puede ser arriesgado si se descontextualiza mucho y por el contrario, puede ser también, otra forma de aprendizaje y compresión. “escuchar, oler, gustar y palpar, entender y sentir emocional, como si todas estas funciones formasen parte de un todo único” (Ritchie, 1991: 194 citado en Howes, 2014, p.17). Finalmente, considero que esta propuesta artística a través de embodied cameras (Gopro) en los pescadores y el barco mismo como sujeto, permite a la propia embarcación, cumplir un papel protagonista capaz de transmitir una experiencia que trasciende las palabras.
Referencias:
Henley, P. (2020). “Beyond Observation: A History of Authorship in Ethnographic Film”
Hernández, A. (2012). El documental contemporáneo de las nuevas tecnologías: Leviatán 2012.DOI:https://www.academia.edu/48875413/El_documental_contempor%C3%A1neo_de_las_nuevas_tecnolog%C3%ADas_Leviat%C3%A1n_2012_
Howes, D. (2014). “El creciente campo de los Estudios Sensoriales. Revista Latinoamericana de Estudios sobre Cuerpos, Emociones y Sociedad”.
Hoare, P. (2013, 18 de noviembre). “Leviatán: la película que desnuda el mundo apocalíptico de la pesca”. The Guardian. DOI: https://www.theguardian.com/film/2013/nov/18/leviathan-fishing-film-moby-dick
Álvarez, P. (2018) Por una cámara animista: manifiesto sobre la simbiosis en el cine documental sensorial y afectivo. En revista Conexión.
Vásquez, C. (2014). Estéticas de lo diverso. El SEL y el conocimiento sensorial. DOI: https://docma.es/actualidad/ciclo-docma/ciclo-docma-textos/esteticas-de-lo-diverso-por-carlos-vasquez-m/